Articular niñeces, adolescencias y juventudes en el encuentro con la agroecología: generando culturas de producción y alimentación saludable
Tania Ricaldi Arévalo | Página 15 DESCARGAR REVISTA COMPLETAIntroducción
Los sistemas agroalimentarios están inmersos en una profunda crisis ambiental, sociocultural, productiva y de consumo que evidencia la necesidad de desarrollar transformaciones socioecológicas encaminadas a cambiar las prácticas productivas y de consumo, integrando a toda la sociedad, pero particularmente a niños/as, adolescentes y jóvenes para que se conviertan en el relevo generacional y en sujetos protagónicos de la transformación. En ese sentido, como investigadora del proyecto Escalando la Agroecología (Scalagro) y del Centro de Estudios Superiores Universitarios de la Universidad Mayor de San Simón (CESU-UMSS), y como miembro del Grupo de Trabajo de Cambio Climático y Justicia (GTCCJ) de Bolivia, presento los resultados de distintos espacios de diálogo con niños/ as, adolescentes y jóvenes en unidades educativas y espacios universitarios, en el marco de las actividades de interacción e investigación-acción, participativa.
Esta investigación aplica una metodología cualitativa a través de entrevistas, grupos focales y talleres desarrollados en el marco de visitas a ferias agroecológicas, degustaciones de productos agroecológicos y trabajos de campo. A su vez, los datos fueron seleccionados mediante un muestreo por conveniencia con actores que tenían disponibilidad e interés de dialogar y participar.
La investigación no busca la representatividad ni asumir la vocería de las niñeces, adolescencias y juventudes, sino entablar un proceso de diálogo pedagógico y horizontal. Las intenciones investigativas y de interacción son, por un lado, recoger las voces, opiniones, necesidades e inquietudes de niños/ as, adolescentes y jóvenes, y testimoniar la relación de sus hijos/as con la producción por medio del diálogo con algunas productoras; y, por otro lado, conectar y articular a estos actores con la agroecología.
Percepciones sobre la agroecología y la alimentación en las niñeces, adolescencias y juventudes
Los distintos espacios de diálogo con 215 adolescentes y jóvenes permitieron identificar que el 100 % tiene interés de aprender sobre producción agroecológica y consumo saludable, sobre todo para su salud y la de su familia, pero también para tomar decisiones sobre la alimentación en el futuro. Asimismo, el 63 % de los/as jóvenes y adolescentes encuestados afirman haber escuchado hablar de la agroecología y la definen como producción saludable o natural.
La alimentación, los productos frescos, las frutas, las prácticas de preparados y la degustación de los alimentos —sobre todo, el acto social de producir, compartir, comer y consumir alimentos, pero también los cultivos y las experiencias de producción familiar— conectan a los/as adolescentes y jóvenes con sus raíces culturales, sus historias familiares y los vínculos con abuelas o madres. También los/as adolescentes, e incluso los maestros de las unidades educativas, destacan su interés por aprender a producir de manera natural, sin usar químicos.
La agroecología es importante para cambiar las prácticas de producción y consumo en las familias a partir del trabajo con niños, jóvenes y adolescentes.
Respecto al uso de prácticas agroecológicas y de agroquímicos, varios jóvenes en el área rural reconocen algunas prácticas, especialmente el uso de abonos naturales; pero algunos también afirman que sus familias usan químicos o «un poco de químicos», especialmente fertilizantes y pesticidas, y que esas prácticas les permiten tener mayores rendimientos en la producción. También afirman no conocer sus impactos en la salud y el ecosistema. Este es un desafío que se identifica en la investigación y que evidencia la necesidad de brindar información y enseñar a los/as niños/as, adolescentes y jóvenes los impactos de la producción con químicos y los beneficios de la producción agroecológica.
Otro aspecto de relevancia es el involucramiento de los/as niños/as, adolescentes y jóvenes en el trabajo con sus familias. En el caso de las productoras de Santivañez (Cochabamba), destacan el interés e involucramiento de los/as hijos/as en la producción agroecológica. Doña Lidce Vidal Hinojosa, productora de la comunidad de Catachilla, afirma: «A mi niño le gusta cultivar, ha sembrado maíces de todos los colores. Le gusta trabajar en el huerto». Doña Nelly García, productora de Rancho Nuevo, destaca los aprendizajes de su hijo y sus nietas cuando afirma: «Ayudan en el huerto, pero también saben qué hay en el huerto, y cosechan todo fresquito y se preparan ensaladas. Ellos ya conocen que todo es sano, sin químicos, producción natural. Eso hay que enseñar a nuestros hijos».
Estas prácticas permiten conectar a las familias.
Muchas productoras afirman que la producción agroecológica es un trabajo familiar y en equipo que une a las familias, pero también sostienen que el huerto es un espacio educativo para las hijas y los hijos, ya que allí aprenden a producir y consumir de manera sana. Doña Nelly García cuenta que no compra nada de verduras; todo lo consigue en su huerto y eso es lo que aprende su descendencia. Prácticas de este tipo permiten recuperar el rol de los jóvenes y adolescentes, y también el de los/as niños/as, en la amplificación de la producción agroecológica y la construcción de sistemas alimentarios más justos, saludables, resilientes, sostenibles y seguros.
Un proceso investigativo desarrollado en el marco del GTCCJ sobre los imaginarios de felicidad en niños/as en la ciudad de El Alto (La Paz) y en Cochabamba evidenció que el 82 % de estos/as relacionan estar feliz con disfrutar de espacios naturales: «Estar y jugar en el huerto» o «Jugar en el parque». Por su parte, un 58 % afirman que son felices cuando están con sus padres y les preparan alimentos que les gustan, así como cuando comen en familia y, en algunos casos, van o ayudan en el huerto (Ricaldi & Rea, 2016). Estas sensibilidades y conexiones de la niñez con la naturaleza, la producción y la alimentación muchas veces se van perdiendo y es necesario mantenerlas, cuidarlas y fortalecerlas para construir relaciones de cuidado y crianza mutua con la naturaleza.
Los desafíos para que la agroecología sea una opción de vida para las juventudes
Los/as jóvenes, tanto en sistemas productivos como con estudiantes en las unidades educativas y en el ámbito universitario, consideran que los aprendizajes sobre la agroecología pueden constituir una oportunidad económica; no obstante, reconocen que no están siendo apoyados/as y que no tienen oportunidad de conocer y aprender sobre estos tópicos. Además, identifican que existen obstáculos, como la resistencia de los padres a aplicar prácticas agroecológicas en sus cultivos debido a la disminución de los rendimientos, los fenómenos climáticos —en especial, las sequías—, y la presencia de más plagas y enfermedades.
Doña Nelly García, productora de Rancho Nuevo, destaca los aprendizajes de su hijo y sus nietas cuando afirma: «Ayudan en el huerto, pero también saben qué hay en el huerto, y cosechan todo fresquito y se preparan ensaladas».
Debido a estos factores, muy pocos/as jóvenes se ven a futuro como productores/as agrícolas. Hoy, los/as jóvenes están abandonando sus territorios y comunidades. Este éxodo rural y la falta de juventudes interesadas en la actividad agraria ocasionan transformaciones productivas, alimentarias, sociales y demográficas, como afirman Germano Ehlert Pollnow y Nádia Velleda Caldas (2021). Desde hace algún tiempo, el éxodo rural preocupa a los círculos académicos y político-institucionales, especialmente por la partida prematura de los/as jóvenes del campo, lo que conduce al envejecimiento progresivo de la población rural y pone en peligro el futuro de la producción agrícola y la ocupación del espacio rural, así como la seguridad y soberanía alimentaria de las sociedades.
Respecto a las políticas educativas y políticas públicas, los/as jóvenes consideran que no se incorporan estos temas, o que se incorporan de manera marginal, limitando sus capacidades de respuesta frente a la crisis del sistema agroalimentario. En este sentido, el director distrital de Educación del Municipio de Santivañez, Joel Poca, afirma que «La agroecología es importante para cambiar las prácticas de producción y consumo en las familias a partir del trabajo con niños, jóvenes y adolescentes». Por tanto, es necesario incentivar la incorporación de programas educativos con enfoque agroalimentario y de alimentación saludable en la educación pública, fundamentados en el reconocimiento y la apropiación de las prácticas culturales de los territorios, para garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, conforme a las prioridades de dietas saludables para todos/as de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO [por sus siglas en inglés], 2026).
Acercando la agroecología a niños/as, adolescentes y jóvenes
Los procesos de diálogo con diversos actores permiten afirmar que, para amplificar la agroecología y enfrentar las limitaciones identificadas, es necesario construir puentes, conexiones y encuentros entre la agroecología y las niñeces, adolescencias y juventudes que impulsen procesos de tranformación socioecológicos, tanto desde la producción como desde el consumo.
Para trabajar el consumo de productos saludables, se han utilizado como espacios educativos dos ferias agroecológicas de Cochabamba: la Eco Feria y la Feria de Comercio Justo y Alimentación Saludable. Ambos espacios de comercialización cuidan la salud y la vida de los/as consumidores/as, desarrollando relaciones y prácticas desde las economías del cuidado, de proximidad, social y solidaria en las que productores/as y consumidores/as comparten conocimientos, saberes, sabores, colores y productos agroecológicos, al tiempo que tejen lazos de confianza y reciprocidad. También se utiliza el Kiosco Solar Saludable, una herramienta pedagógica y educativa a través de la cual se hacen degustaciones y se entablan diálogos con los/as consumidores/as; en especial, jóvenes universitarios (Ricaldi, 2026).
El preparado de alimentos y la degustación de productos agroecológicos evidenció que los/as jóvenes universitarios/as no conocen o no están familiarizados con algunos productos y no sienten seguridad de consumirlos. Este es un tema trascendental, ya que la homogeneización física y cultural de la alimentación está ocasionando que los/as jóvenes, adolescentes y niños/as pierdan, desconozcan o no valoren el patrimonio productivo y alimentario de sus territorios, afectando la seguridad y soberanía alimentaria. Por eso es fundamental promover estos diálogos, así como estas prácticas y estos interaprendizajes entre productores/as y estudiantes, pues dichas acciones los/as conectan con sus historias alimentarias familiares.
Por tanto, educar para transformar y crear culturas de producción y alimentación saludable desde la niñez es determinante para el relevo intergeneracional y/o para facilitar procesos liderados por prosumidores/ as (productores/as y consumidores/as) juveniles, además de procesos políticos, educativos, pedagógicos y agroecológicos (Londoño et al., 2022). De cara a eso, desde el enfoque de investigación-acción participativa, se impulsó la democratización de la información y el conocimiento sobre la producción y alimentación agroecológica con, desde y para las niñeces, adolescencias y juventudes.
En suma, la posibilidad de construir y apoyar sistemas agroalimentarios justos, resilientes, y saludables, capaces de cuidar la salud y la vida, y de garantizar la soberanía alimentaria, no puede plasmarse sin las niñeces, adolescencias y juventudes, ya que su presencia es una condición para que el campo, los territorios y los pueblos sigan vivos. Porque «Las juventudes no son el futuro, son el presente vivo: produciendo, cuidando y sosteniendo la vida en los territorios» (FAO, 2026).
Tania Ricaldi Arévalo
Centro de Estudios Superiores Universitarios de la Universidad Mayor de San Simón (Bolivia).
Referencias
- Londoño Motta, A., Rodríguez, J., Muñoz, J., Guetocüe, E., & Lozano, Y. (2022). Escalando la agroecología entre juventudes rurales: minga de pensamiento. Cadernos de Agroecologia
- Anais da Reunião Técnica sobre Agroecologia – Agroecologia, Resiliência e Bem Viver – Pelotas, 17(3).
- Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). (2026). Declaración de Juventudes para la Transformación de los Sistemas Agroalimentarios de América Latina y el Caribe. Foro de Juventudes por la transformación de los sistemas agroalimentarios en América Latina y el Caribe, Conferencia regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Brasilia, marzo.
- Pollnow, G. E., & Velleda Caldas, N. (2021). Agroecología y relevo generacional en la agricultura: ¿nuevas posibilidades para la juventud rural? Estudios Rurales, 11(22). https://doi. org/10.48160/22504001er22.41
- Ricaldi, T. (2026). Kiosco Solar Saludable. Energía solar, agroecología y alimentación saludable. Construyendo ciudadanía ambiental para el cuidado de la vida. Cochabamba: CESU-UMSS, Proyecto Scalagro, Latindadd, RED-TEP, GTCCJ.
- Ricaldi, T., & Rea, O. (2016). La felicidad no tiene tamaño: Imaginarios de felicidad y vida en niños y niñas de 3 a 5 años. Grupo de Trabajo Cambio Climático y Justicia (GTCCJ), Centro de Estudios Superiores Universitarios de la Universidad Mayor de San Simón, Fundación Comunidad y Axion.
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