TIPOGRAFÍA
SMALL
MODO LECTURA
COMPARTIR

La Red Slow Food en Perú convocó el viernes 28 de febrero a una edición especial de los Cafés Slow, encuentros que reúnen a personas diversas y donde se comparten actividades y proyectos que promueven la alimentación buena, limpia, justa y biodiversa para todos. Esta vez el tema fue la protección de nuestras semillas.

La FAO estima que durante el último siglo, aproximadamente el 75% de variedades de las especies vegetales se ha perdido, principalmente debido a la acelerada sustitución de especies nativas por cultivos “mejorados” (LEISA 35-2). Por otro lado, en 2021 el Perú actualizará su postura ante los organismos vivos modificados (OVM), con una alta posibilidad de autorizar su comercialización y cultivo. Ante este escenario, el evento buscó propiciar una reflexión acerca de nuestra relación con las semillas y las acciones que podemos tomar hacia su protección.

Alain Dlugozs, Huerta de Tipón en Cusco, comentó la importancia de las semillas como el centro de la vida. Es necesario que todos aprendamos no solo a custodiar, sino también a intercambiarlas para fortalecerlas de modo que puedan adaptarse a los cambios. También propuso cambiar el sentido de propiedad que tienen los agricultores por el de guardianes de agrobiodiversidad.

Las semillas son una herencia única para todos los seres vivos, y a través de ellas debemos repensar todos cómo resolver la urgencia planetaria. Son parte de un patrimonio natural que debemos cuidar, alimentar y mantener. Es necesario integrar una visión holística del alimento y de la naturaleza para entender que la semilla constituye el inicio y el futuro de toda vida. La cosmovisión andina nos enseña a tener una conciencia ecosistémica y a mirar todas las partes de manera interrelacionada, para entablar un diálogo con todos nuestros hermanos y hermanas, y para entender nuestras propuestas.

Durante esta edición de los Cafés Slow, Marggiori Pancorbo Olivera, bióloga y voluntaria de Slow Food en Perú, compartió la experiencia en la feria de agrobiodiversidad, cultura y semillas Muru Raymi 2019-Fiesta de la Semilla, que se realiza en la localidad andina de Kichki en Huánuco, desde 2012.

Alain Dlugozs, representante de los Guardianes de Semillas Libres de las Américas, propuso la creación de una Red de Casas de Semillas a nivel nacional: lugares de culto que una persona cuida y que pertenecen a todo aquel que quiera reproducir las semillas y retornarlas en reciprocidad. Además resalta que la conservación de las semillas, las tradiciones y los conocimientos ancestrales debe ser impulsada por la convicción de la misma población local, en lugar de responder meramente a oportunidades comerciales como el turismo, aunque puedan incorporarse propuestas de turismo regenerativo desarrollado con conciencia, como acotó Rocío Zúñiga, gerente del restaurante Nuna Raymi en Cusco.

Entre las principales reflexiones que surgieron en el evento están las siguientes:

  • Existe un divorcio entre la academia y los productores.
  • El futuro está en la agricultura familiar y la agroecología que se basa en la biodiversidad de la que todos somos parte. Y toda nuestra subsistencia y futuro depende de esta.
  • La Ley 29811 MINAGRI y su Reglamento sobre moratoria del ingreso de semillas transgénicas al Perú, implican una vigilancia que hasta ahora ha sido débil.
  • 17 regiones del Perú se han declarado libres de OGM; habría que ver cuántas lo son en realidad, ya que el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) ha confirmado siembras de OGM en Piura y Ucayali.
  • Muchos agricultores consideran los agroquímicos como “remedio” y no como veneno que queda en el ambiente, principalmente en el suelo y el agua, con efectos de larga duración.
  • El tema de los OGM se relaciona hoy exclusivamente con la agricultura y se piensa que solo afectará a los agricultores. Pero no es así, ya que al ser un paquete tecnológico, afectará al ambiente, a la salud de los pueblos cercanos, a la biodiversidad, a la gastronomía que depende de esta, etc.
  • Existe una dimensión natural de modificación genética hecha durante siglos por los agricultores en todo el mundo.

Finalmente todos coincidimos en que se nombre al Perú como país biocultural y centro de origen de semillas para el mundo.

Karla Gabaldoni
Grupo Slow Food Perú
gruposlowfoodperu.@gmail.com

 

Ediciones Anteriores

LEISA es una revista trimestral que busca difundir experiencias de agricultores familiares campesinos.
Por ello puedes revisar las ediciones anteriores.

Suscribete para recibir la versión digital y todas las comunicaciones que enviamos periodicamente con noticias y eventos

SUSCRIBIRSE AHORA