junio 2003, Volumen 19, Número 1
Aprendiendo con las ECAs

Experiencia de ECAs en la enseñanza práctica del MIP en universidades y escuelas agrícolas de Nicaragua, Honduras y El Salvador

JULIO LÓPEZ MONTES, ALFREDO RUEDA, ORLANDO CÁCERES | Página 77-79
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La metodología de las Escuelas de Campo (ECA) fue por primera vez introducida y aplicada en Centro América, en el año 2000, por el Programa de Manejo Integrado de Plagas (PROMIPAC), programa de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), ejecutado por la Universidad de El Zamorano. Esta metodología, desarrollada por FAO con productores de países asiáticos, ha sido modificada y adaptada a las condiciones y estilos de los productores centroamericanos.

Esta metodología tiene características particulares que permite a los involucrados desarrollar las habilidades y destrezas en el campo, mejorar el conocimiento y tomar decisiones correctas. Debido a esta alta versatilidad del modelo, y dada la preocupación de las universidades locales porque sus estudiantes reciban una formación que los haga más prácticos y menos teóricos, se introdujo esta metodología en los ambientes educativos agrícolas a nivel superior y nivel medio en Nicaragua, Honduras y El Salvador entre los años 2001 y 2002. El presente documento expone la experiencia vivida, su implicancia en el desarrollo del sector educativo y el vínculo con la problemática de los productores.

ECAs y el sector educativo superior

Las instituciones educativas universitarias y los centros técnicos agropecuarios, junto con el Programa PROMIPAC, se plantearon el objetivo de mejorar la educación formal en las materias de fitoprotección y utilizar un nuevo modelo de enseñanza-aprendizaje con nuevos contenidos y mejoramiento de los programas curriculares educativos. Se optó por la metodología de las Escuelas de Campo debido a la fácil adaptación del modelo a diferentes escenarios, y debido a que, al mismo tiempo, el modelo permite el desarrollo de habilidades y destrezas prácticas.

Este objetivo partió de la constatación que hicieron los profesores de las universidades y de los centros técnicos agropecuarios de la poca aplicabilidad que tienen las técnicas desarrolladas con la universidad, del bajo conocimiento que tienen los estudiantes sobre la realidad local (especialmente en función a conceptos agroecológicos complejos y a la relación con los cultivos agrícolas) y de la poca proyección que tienen sus egresados a nivel de campo con las realidades de los productores en manejo de sus cultivos. Se optó por ello iniciar un proceso piloto para la introducción de la metodología ECA con sus estudiantes para que, en un proceso sistemático a corto plazo, inicien su vinculación con los sistemas que manejan los productores. A continuación se expone en forma sintetizada el modelo seguido con este proceso piloto, modelo que estuvo basado en tres componentes principales: la capacitación de docentes, el desarrollo de contenidos y herramientas, y la validación del método.

Capacitación de docentes Como primer paso en este proceso piloto se llevó a cabo la capacitación de los docentes que imparten materias de las áreas de fitoprotección, tanto a nivel superior universitario como a nivel técnico agropecuario. Esto se hizo de dos formas: comenzando con una Capacitación de Capacitadores (CdC), donde se juntaron a los docentes con técnicos facilitadores que trabajan con productores. Esto se llevó a cabo por un período de 15 sesiones de 2 días cada una, con el objetivo de abarcar en el entrenamiento el ciclo fenológico completo de dos cultivos de granos básicos y el de dos cultivos hortícolas en una parcela ECA, teniendo lugar durante los años 2001 y 2002. Posteriormente, se organizó una Capacitación de Capacitadores intensiva, donde sólo se invitó a participar a los docentes por un período de 1 semana, teniendo luego 10 sesiones de 1 día de seguimiento para completar su capacitación. Esto fue desarrollado durante el año 2002.

Si bien esta capacitación estuvo bien estructurada, en ambas formas de capacitación se tuvo algunos inconvenientes que es necesario resaltar. El primero de ellos fue la selección de participantes, aspecto importante en el desarrollo de la ECA. Esta fue una tarea difícil desde el punto de vista de las instituciones participantes, ya que los docentes seleccionados tuvieron que dejar sus centros de trabajo e incorporarse al proceso de la capacitación por el tiempo total requerido para el evento. Por otro lado, debían cumplir con requisitos preestablecidos como el ser profesores de una de las materias de fitoprotección, tener interés en conocer sobre la metodología y desarrollar una propuesta para su institución sobre la implementación de una ECA con estudiantes. En relación a este punto, el segundo método de capacitación de capacitadores en forma intensiva fue el más acogido por los profesores, ya que se ajustaba más a sus tiempos de trabajo.

En cuanto al desarrollo de la CdC, al igual que en una ECA que trabaja con productores, esta capacitación requirió de un espacio de tierra para establecer los cultivos (siguiendo el modelo de la escuela de campo), necesitó de un espacio para desarrollar los conceptos teóricos y se necesitó de materiales didácticos para poder desarrollar herramientas acordes a las experiencias de los profesores, con la idea que éstos fueran utilizados por los estudiantes en sus prácticas de campo. Aquí se experimentaron algunos obstáculos, ya que la única guía para facilitadores con la que se contaba era la Guía para el Facilitador (2001), la que hacía referencia a trabajos con productores. En este sentido, se tuvo que desarrollar una guía exclusiva para docentes trabajando en ECAs (Curso para Docentes, 2002), la cual se ajustaba más a las realidades, experiencias y herramientas que manejaban los docentes.

Práctica de campo de los participantes de la ECA / Foto: Archivo

Por último, se tuvo una etapa de evaluación y sistematización de la CdC. Esta última etapa se considera muy importante porque presenta el parámetro de comparación entre el inicio y final del proceso, y entre un sistema convencional y la ECA. Por lo general, esto requiere de un proceso disciplinado, aprovechándose de un día de campo para mostrar resultados tanto a otros docentes como a la población de otras comunidades e instituciones, de un test escrito y, por último, de un test práctico en la parcela ECA (con una herramienta llamada método de caja que se realiza por votación con muestras de campo de la misma parcela). Aquí también se encontraron algunos inconvenientes, ya que el día de campo requiere al menos de un día de preparación y montaje, y de medio día para su desarrollo; también requiere del esfuerzo de diferentes grupos para su montaje: este día de campo es exclusivamente ejecutado por los participantes en la CdC, lo que exige una buena preparación en diferentes aspectos teórico-prácticos. El test práctico se realiza desde el inicio del proceso de la ECA y finaliza cuando se cosecha o se vende el producto de la parcela. Este es un proceso sistemático que requiere tiempo y dedicación tanto del instructor facilitador como de los participantes, pero que al final proporciona excelentes datos. El problema está en que la prueba de caja en el campo, requiere al menos medio día para ser montada y de dos o tres personas para ejecutarla.

Desarrollo de contenidos. Un segundo paso fue el desarrollo de contenidos y herramientas metodológicas, para lo que ambos grupos de docentes capacitados -en los dos diferentes formatos-, realizaron al final de la CdC una planificación conjunta y en representación de su institución formalizaron un convenio y compromiso para con PROMIPAC. De esta forma, se dio inicio a un proceso de implementación de ECAs en sus propias instituciones, considerando las condiciones socioeconómicas y los ambientes agroecológicos donde se realizarían.

De esta alianza se derivaron dos formas de trabajo y de ejecución de actividades. Los profesores que provinieron de los Centros Técnicos Agropecuarios y que son catalogados como de educación técnica media, se comprometieron a desarrollar nuevos contenidos en los planes de sus asignaturas y, a la vez, ofrecieron desarrollar parcelas didácticas. Por otro lado, los profesores de las universidades (catalogados como de educación superior) se comprometieron a desarrollar y publicar guías metodológicas para la enseñanza práctica de las materias de fitoprotección. En este momento del proceso se presentaron algunos inconvenientes, tales como falta de apoyo de algunas de sus autoridades, escasez logística para el montaje de las parcelas en las zonas de los productores, poco tiempo para desarrollar todos los eventos con los estudiantes, poca experiencia en relación con productores y, en algunos de los casos, falta de apoyo económico complementario.

Validación. Por último, para la validación del método, los nuevos contenidos de las asignaturas de fitoprotección y las herramientas metodológicas desarrolladas por los profesores fueron aplicados y validados por los estudiantes a través de las clases teóricas mediante la utilización de conceptos claves en Manejo Integrado de Plagas y Manejo Integrado de Cultivos. Al mismo tiempo, esto fue validado a través del montaje de una parcela didáctica en los predios de las instituciones educativas con la metodología ECA. Los resultados están siendo apenas procesados y analizados, para que en el ciclo educativo de la segunda mitad del 2003 sean incorporados a los planes educativos de las materias de fitoprotección, donde clases como MIP, malezas, fitopatología, entomología, agroecología, y otras, son complicadas de manejar desde el punto de vista práctico. El objetivo es que a través de dicha experiencia piloto, por primera vez estas materias puedan ser comprendidas y aplicadas en su totalidad con los productores, por los futuros profesionales.

Como resultado de la aplicación de la metodología de las ECAs en Centro América, se tiene que 28 docentes han sido capacitados en ECA y 11 docentes vienen desarrollando ECAs con estudiantes. Además, 374 estudiantes han participado en el proceso en forma parcial y no con productores. Por otro lado, 12 universidades han participado y 12 centros de educación técnica se han involucrado, resultando esto último en 2 compendios de guías prácticas en fitoprotección desarrollados en centros de educación media y la mejora de 8 asignaturas de fitoprotección.

Proyección del método ECA en el sistema educativo

El siguiente paso para estimular el proceso de incorporación de estos conceptos y de la metodología ECA en los contenidos de las currículas a niveles nacionales, es la presentación de dichos resultados a la comunidad académica, que en el caso de Centro América se concentra en grupos representativos denominados Comisión Nacional de Centros de Enseñanza Agropecuaria (CNEA) para Nicaragua, (CEFES) para El Salvador y (CEA) para Honduras. Esto ya está siendo discutido para ser incorporado en las currículas académicas de las asignaturas de fitoprotección y desarrollo rural. Por otro lado, se han formalizado 2 CdC por parte de docentes capacitados a otros docentes de la misma institución y de otras instituciones educativas, observándose de esta forma un efecto multiplicador.

Por lo joven de la experiencia piloto, no se ha podido probar hasta el momento la experiencia de los estudiantes capacitados en ECAs con los productores. Esto se debe, en algunos casos, a problemas de carácter logístico de las instituciones educativas y, en otros casos, a la falta de proyección de algunos centros que no poseen proyectos de desarrollo en comunidades rurales, ya que éste es el perfil que deberían tener para este año 2003. Por otro lado, no se ha analizado el impacto que pueda tener la metodología ya desarrollada con estudiantes egresados que brinden sus servicios a productores que trabajan sus cultivos con ECAs y con otras diferentes metodologías. Todo esto podría ser clave en el futuro próximo, para ser evaluado y analizado y poder definir cuán importante es el Aprender – Haciendo y cuál es el aporte real para el desarrollo de los productores y sus comunidades.

Julio López Montes
Programa Manejo Integrado de Plagas en América Central, PROMIPAC
Nicaragua. Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano, Honduras.
Tel. 505 713 3100
Email: zamonic2@ibw.com.ni

Alfredo Rueda
Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano, Honduras
Tel. 504 7766240/50
Email: arueda@zamorano.edu

Orlando Cáceres
Programa Manejo Integrado de Plagas en América Central, PROMIPAC El
Salvador. Escuela Agrícola Panamericana El Zamorano, Honduras.
Tel 503 2631253
Email: promcoor@telesal.net

Referencias
– Zamorano, COSUDE. 2001, Escuelas de Campo, Guía del Facilitador
– PROMIPAC-Zamorano-COSUDE. 2002, Escuela de Campo, Curso para Docentes, 100p.

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