diciembre 2025, número 2, Volumen 39
Sistemas participativos de garantía en Latinoamérica: origen, prácticas y reflexiones

Sistemas participativos de garantía: impulso a la agricultura orgánica y oportunidades para agricultores/as de pequeña escala en Costa Rica

Jorge Cruz e Irene Burgues | Página 43
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Doña Laura Ortiz, de Ecosoma. Fuente: Carlos Gomez de la Espriella.

«Comer y producir sano en forma orgánica es un derecho y no un lujo» dice el lema que guía a la Asociación Agro-Orgánica Guanacasteca, una de las muchas iniciativas comunitarias que, a través de los sistemas participativos de garantía (SPG), defienden el derecho de todas las personas a una alimentación saludable y una producción agrícola libre de agrotóxicos. Esta afirmación resume una visión compartida por numerosas comunidades costarricenses que trabajan activamente para hacer realidad la producción y el consumo de alimentos saludables.

A través de asociaciones, redes y procesos colaborativos, estas comunidades vienen sentando las bases de una agricultura más justa, saludable y sostenible.

En definitiva, los SPG representan una forma de certificación que se convierte en una herramienta muy poderosa que nos permite producir y consumir de una manera más acorde con los ecosistemas.

En ese contexto de cambio, los SPG se han convertido en una alternativa eficiente, democrática y accesible para la certificación de productos orgánicos. Estos sistemas son una estrategia especialmente valiosa para productores/as de pequeña escala que suelen enfrentar obstáculos económicos y logísticos frente a los esquemas convencionales de certificación de tercera parte. A diferencia de estos, los SPG se fundamentan en la participación directa de productores/as, consumidores/as, organizaciones locales e instituciones, quienes asumen colectivamente la verificación del cumplimiento de las normas orgánicas y principios agroecológicos. Este enfoque no solo reduce costos, sino que también fortalece los lazos comunitarios, la transparencia y la responsabilidad compartida.

Asimismo, más allá de la garantía, los SPG generan procesos de aprendizaje colectivo, fortalecen la identidad comunitaria y promueven una relación más equilibrada con la naturaleza. A la par, reactivan economías solidarias, impulsan mercados alternativos y contribuyen a mantener paisajes y ecosistemas saludables.

En Costa Rica, la Ley N.° 8591 de 2007, conocida como la Ley de Desarrollo, Promoción y Fomento de la Actividad Agropecuaria Orgánica, fue decisiva para consolidar el movimiento orgánico. Al declarar de interés público la agricultura orgánica por sus beneficios ambientales, sociales y para la salud, la ley incorporó a los SPG como mecanismos válidos de garantía de calidad, abriendo así oportunidades para que más productores/as accedan a mercados sostenibles y responsables, tanto nacionales como internacionales.

El Departamento de Agricultura Orgánica del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) también ha tenido un papel clave en su promoción, aunque en los últimos años enfrenta un proceso de reestructuración que ha limitado su capacidad de gestión. Aun así, los SPG continúan consolidándose como una herramienta esencial para una agricultura centrada en las personas y en el territorio.

La experiencia de la Asociación Agro- Orgánica Guanacasteca

Un ejemplo inspirador de este proceso es el de la Asociación Agro-Orgánica Guanacasteca. Nacida en 2009, tiene la misión de promover la producción y el intercambio de productos orgánicos para mejorar la calidad de vida de las familias y comunidades, bajo un fuerte compromiso con las personas y el ambiente. Desde sus inicios, la Asociación adoptó los SPG como una forma de garantizar la esencia orgánica de sus productos coherente con los valores de cooperación, solidaridad e intercambio arraigados en la cultura guanacasteca.

Jorge Cruz Oreamuno Cartago, coautor del artículo y presidente de la Asociación Productores
 Orgánicos las Brumas. Fuente: Carlos Gomez de la Espriella.

Leonardo Del Campo, apicultor de AgroOrganica Guanacasteca. 
Fuente: Carlos Gomez de la Espriella.

La organización impulsa diversas acciones para fortalecer la agroecología local, como programas de capacitación bajo el enfoque de «aprender haciendo», la promoción del uso y protección de semillas criollas, el rescate de saberes tradicionales, y el fomento de prácticas como las manos cambiadas —que consiste en rotar el trabajo en un grupo humano dentro de una unidad de producción— y los trueques, que refuerzan la reciprocidad y el trabajo colectivo. Además, promueve el autoabastecimiento, el desarrollo de mercados locales y la comercialización directa en espacios locales como la Feria de Sámara, donde cada semana se encuentran productores/as y consumidores/as en un intercambio justo y transparente.

A su vez, las fincas que son parte de la Asociación son espacios vivos de aprendizaje, donde se organizan visitas, voluntariados y actividades comunitarias que refuerzan los lazos sociales y el compromiso con la tierra. También se han establecido alianzas locales y regionales con instituciones públicas y organizaciones de apoyo técnico, fortaleciendo así la sostenibilidad del SPG.

Cabe resaltar que una de las principales fortalezas de estos sistemas radica precisamente en que es el propio grupo quien define el «cómo»; es decir, los procedimientos, normas y mecanismos de garantía que mejor se ajustan a sus realidades y valores, sin perder de vista los principios agroecológicos. Este rasgo fomenta el diálogo, la autogestión y la adaptación local, permitiendo que las prácticas agrícolas se nutran tanto de la sabiduría ancestral como de los conocimientos contemporáneos.

En definitiva, los SPG representan una forma de certificación que se convierte en una herramienta muy poderosa que nos permite producir y consumir de una manera más acorde con los ecosistemas. Esto hace posible establecer comunidades de pequeños/as productores/as fortalecidas, equitativas, sostenibles y empoderadas, donde se hace valer el derecho de producir y comer sano como pilar fundamental para una sociedad más justa y saludable, sin dependencia del poder adquisitivo.

Jorge Cruz

Presidente de la Asociación de Productores Orgánicos las Brumas. granja.crujim@gmail.com

Irene Burgues

Presidenta de la Asociación Agro-Orgánica Guanacasteca.

ireneburgues@gmail.com

Referencias

  • Ley N.° 8591, de Desarrollo, Promoción y Fomento de la Activi- dad Agropecuaria Orgánica (Asamblea Legislativa [Costa Rica], 2007). https://pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/ nrm_texto_completo.aspx?param1=NRTC&nValor1=1&nValor 2=60741&nValor3=0&strTipM=TC

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