
Investigar desde la confianza, el cariño y la amistad entre personas de la Red Chiapaneca de Huertos Educativos
ELDA DEL C. ACOSTA MONTES DE OCA | Página 26 DESCARGAR REVISTA COMPLETA“¿Cuál es esa planta?” preguntó una maestra. “Esa planta es ruda, yo la uso para ahuyentar a los insectos, no les gusta cómo huele”, contestó una alumna. “Y también ayuda a ahuyentar la mala vibra”, dijo una señora. “Yo también la uso, pero para la menstruación, mi abuela decía que la llama para que llegue”, compartió, casi al mismo tiempo, una joven estudiante. “¿Saben cuál es esta flor?”, preguntó un maestro. “Esa es caléndula, es buena para las heridas”, dijo una huertera de la Red. “Aquí la usamos en el huerto para ahuyentar insectos y por el color de su flor”, añadió el encargado del huerto de la escuela.
Diálogo dentro del marco del XXV Encuentro de la RCHE, marzo de 2023
En el contexto actual, los procesos de investigación no solo buscan construir conocimiento, sino que algunos, como la investigación-acción participativa (IAP), promueven la transformación social a través de la cocreación de saberes colectivos, los cuales ofrecen soluciones a los problemas enfrentados (Alatorre y otros, 2014).
Por su parte, la agroecología, además de buscar la sostenibilidad de los agrosistemas y de los seres vivos que los habitan, promueve la equidad y la justicia social al considerar aspectos sociales, económicos y políticos. En este sentido, se ha llegado a un consenso sobre la importancia de hacer ciencia participativa dentro de la agroecología, integrando este enfoque como parte de su componente transformador. Bajo el marco de la IAP, existen diversas formas de abordar las realidades en los procesos de transición agroecológica, ya que estos son complejos, abiertos, y reúnen a diversos actores y contextos (López-García y otros, 2021). Lo anterior pone el enfoque en las personas, perspectiva desde la que resulta relevante comprender mejor cómo los vínculos entre ellas pueden ser determinantes en las investigaciones y transiciones en el ámbito de la agroecología.
¿Pueden la confianza, el cariño y la amistad ser elementos de una base ética para una investigación que refleje los sentires y experiencias de las personas participantes?
Para explorar esta pregunta compartiré algunas reflexiones colectivas que surgieron dentro de una IAP con personas de la Red Chiapaneca de Huertos Educativos (RCHE). La RCHE es una comunidad de aprendizaje que organiza encuentros bimestrales donde se comparten materiales, talleres, pláticas, recorridos, creación de huertos y otras actividades que fomentan el intercambio de experiencias vinculadas al huerto, concebido como un laboratorio vivo y una herramienta educativa. Al comenzar mi investigación para la Maestría en Agroecología en Ecosur (MAE), me integré a los encuentros de la Red. Esta fue la forma más orgánica de involucrarme, tanto por mi compromiso con la investigación como por mi interés personal desde hace más de quince años en los huertos educativos.
A lo largo de este proceso de año y medio, pasé de ser una visitante en los encuentros bimestrales a colaborar en la logística y la organización, y finalmente a formar parte activa de la colectividad.
Durante el proceso de investigación realizamos la sistematización de la experiencia (SE) de los diez años de vida de la RCHE. Esta metodología promueve la investigación colectiva, adecuada para nuestra realidad latinoamericana con sus múltiples aristas: educativa, cultural y política. Los principios orientadores de la SE incluyen la centralidad de la experiencia, el diálogo de saberes, la participación, la construcción colectiva del conocimiento y la intencionalidad política (Clocier, 2014). Como parte de la metodología usada, la búsqueda de información documental sobre la RCHE me brindó elementos valiosos para entender su trayectoria histórica, pero fue el encuentro con personas de la Red y con la propia colectividad lo que me permitió acceder al verdadero corazón de la Red: las motivaciones que hacen que estas personas se articulen, sostengan y promuevan los huertos educativos.
Entre las personas que integran la Red se incluyen docentes de educación básica, media y superior del sistema formal en México, así como educadoras fuera del sistema formal, facilitadoras de procesos, y participantes de huertos comunitarios o de organizaciones de la sociedad civil (RCHE, 2018). Todas ellas comparten un horizonte común: usar los huertos como herramienta pedagógica en procesos de enseñanza-aprendizaje, con una educación comprometida como vehículo de transformación social y de cuidado y amor por la naturaleza. Para la SE creamos una comisión, en colaboración con Loreto Rondizzoni, coordinadora general de la Red, así como con personas fundadoras de la Red, como Candelaria Hernández, Luis Enrique López y Bruce Ferguson, quienes participaron activamente durante todo el curso de la SE. Con estas personas, el diálogo de saberes fue crucial.
A través de sus relatos, inquietudes y percepciones sobre la Red, guiaron la SE y ayudaron a dar coherencia a los hallazgos, no solo desde sus propios sentires, sino también por los vínculos que mantienen con otras personas de la Red. Además, otras participantes comprometidas y abiertas al diálogo aportaron sus visiones e ideas, entretejiendo sus saberes con el territorio y aportando su corazón al proceso. Esto resultó invaluable para la coconstrucción de conocimientos que implica la SE, tal como lo describe Jara (2018). Un elemento clave para esta coconstrucción fue mantener una actitud abierta, con disposición para la escucha profunda, acompañada de sensibilidad y empatía. Esto nos permitió compartir no solo nuestros saberes sobre los huertos, los alimentos y la Red, sino también aspectos de nuestra vida, nuestros anhelos y, desde ahí, generar reflexiones comunes.
Además, como investigadora, fue indispensable mantener una ética e intencionalidad claras: una presencia honesta, que busca colaborar y construir colectivamente, no como un medio para alcanzar un fin, sino como un fin en sí mismo. Esto surge del deseo de cocrear conocimientos, experiencias y conexiones mientras recorremos juntas el territorio, los huertos y los encuentros de la Red; y desde una ética que no se basa en la instrumentalización ni en la racionalización de los vínculos, sino en el pulso sensible que creamos al entregarnos al proceso, a la experiencia, desde el corazón, con la intención de contribuir al sostenimiento de la experiencia y de la vida. Con el tiempo y la presencia compartida, tejimos un vínculo de confianza y cariño mutuo que se transformó en amistad. Como resultado, conformamos un “nosotres epistémico”. Desde esta posición investigamos y creamos juntes, y coconstruimos conocimientos que se reflejan en los hallazgos de la SE de la Red. Entre los hallazgos encontrados, se destaca el papel fundamental de los espacios de encuentro que facilita la Red, pues nos permiten conocernos, compartirnos y fomentar el intercambio de experiencias y el diálogo de saberes. Estos encuentros nos llevan del ámbito individual al colectivo, entrelazando conocimientos académicos o técnicos con saberes locales que provienen del hogar, de la milpa, y que se reintegran a los espacios escolares, familiares e incluso comunitarios. También observamos las características de los diálogos que se dan dentro de los encuentros y actividades organizados por la RCHE. Estos diálogos son heterogéneos e interculturales, dada la diversidad de orígenes de las personas participantes de la Red; y también intergeneracionales debido a la participación de personas adultas, adultas mayores, infancias y juventudes. Cada persona, desde su experiencia, aporta y enriquece el proceso de coconstrucción del conocimiento. Como expresó una compañera de la Red:
Todos sabemos, desde el más pequeñito hasta el más grande, cada quien, desde su propia experiencia, todos sabemos.
Anónimo, Taller de Reconstrucción Histórica de la RCHE, julio de 2023
Estas características de los diálogos que promueve la Red son esenciales para la construcción de conocimientos colectivos, además de avanzar hacia la justicia cognitiva, una necesidad urgente en un contexto de racismo y discriminación como el que se vive en Chiapas y en todo México.
Asimismo, la SE destacó la importancia de que la Red se posicione respecto a su enfoque pedagógico; es decir, de insistir y resaltar su apuesta por una educación transformadora que pone al sujeto en el centro y actúa como mediación entre la Red, las personas, los huertos y el territorio. Este enfoque educativo impulsa la creación de aprendizajes relevantes y contextualizados, vinculados tanto a los territorios materiales como inmateriales de las personas. Una de las cualidades de este enfoque es que genera un espacio para el intercambio y el diálogo de saberes, no solo entre personas, sino también con lo no humano, como el territorio y el huerto mismo, poniendo en valor y en el centro los saberes locales.
Así lo expuso un participante de la Red:
Yo creo que la apuesta grande que ha tenido la Red es que a través de los huertos se puede aprender y se puede enseñar, pero también se puede crear, se puede ser y aprender del diálogo con el huerto. Además, se le da valor a los conocimientos de la abuelita, del abuelito, de la señora que sabe qué hierbas son buenas. En los saberes locales es donde está la pedagogía, esa es la apuesta de la Red.
Hugo, participante de la RCHE, entrevista personal, septiembre de 2023
Esta mediación es fundamental dentro de un enfoque participativo, dialógico y reflexivo que se nutre de las experiencias, intereses y conocimientos de las personas que comparten y dialogan en los encuentros de la Red. A esto se suman los afectos que surgen en la relación entre las personas y los huertos, como sugieren Montiel y otros (2021), y también entre las personas y la Red como colectivo. La Red se construye a partir de redes de afecto que acompañan, sostienen y respaldan a sus participantes, generando una comunidad que se nutre de amistades, solidaridad y una sensación de pertenencia familiar para muchas personas. Es desde esa colectividad que la RCHE se fortalece, se mantiene y acompaña a quienes la integran, tal como lo reflejan nuestros hallazgos.
Colaborar y reflexionar desde la confianza, el afecto y la amistad permitió aumentar la transparencia y la honestidad en la comunicación, facilitando un intercambio de conocimientos más efectivo y profundo, lo que se reflejó en la relevancia y pertinencia de los hallazgos para la comunidad de aprendizaje. Como resultado, se entretejieron acciones colectivas que revitalizaron la organización, refrescando las intenciones, los porqués y el para qué de la Red.
En términos prácticos, esto dio lugar a la creación de nuevas comisiones, la incorporación de nuevas personas en estas comisiones y una mayor apertura en la distribución del poder y en la toma de decisiones para los próximos diez años de la RCHE, promoviendo una ecología de saberes múltiples que se entrelazan desde la amistad y el cariño.
Elda del C. Acosta Montes de Oca
Maestra en Agroecología por El Colegio de la Frontera Sur, México.
Correo: elda.acosta@posgrado.ecosur.mx
Referencias
- Alatorre, G., García-Campos, H., & Negrete, A. (2014). Construyendo poder y saber para la transformación social Encuentros y desencuentros entre actores diversos. Decisio. Saberes para la Acción en Educación de Adultos, 38, 24-28.
- Clocier, L. (2014). Sistematización de experiencias. Una práctica senti-pensante para la transformación social [archivo PDF]. Programa Latinoamericano de Sistematización de Experiencias del Ceaal. Biblioteca Virtual sobre Sistematización de Experiencias.
- Jara, O. (2018). La sistematización de experiencias: práctica y teoría para otros mundos posibles. Colombia: Centro Internacional de Educación y Desarrollo Humano.
- López-García, D., Cuéllar-Padilla, M., De Azevedo Olival, A., Laranjeira, N. P., Méndez, V. E., Peredo y Parada, S., Barbosa, C. A., Barrera Salas, C., Caswell, M., Cohen, R., Correro-Humanes, A., García-García, V., Gliessman, S., Pomar-León, A., Sastre-Morató, A., & Tendero-Acín, G. (2021). Building agroecology with people. Challenges of participatory methods to deepen on the agroecological transition in different contexts. Journal of Rural Studies, 83, 257-267.
- Montiel Sánchez, C. E., Aldasoro Maya, E. M., Guzmán Cáceres, M., Saldívar Moreno, A., & Rodríguez Robles, U. (2021). Representaciones sociales de huertos escolares: Hacia la construcción de proyectos educativos desde la pedagogía crítica. Acta Universitaria, 31. https://doi.org/10.15174/au.2021.3056
- Red Chiapaneca de Huertos Educativos (RCHE). (2018). Tríptico informativo [folleto]. RCHE
Agradecimientos
Mi profundo agradecimiento a las personas que conforman la Red, quienes me abrieron sus puertas con generosidad. Gracias por hacerme sentir bienvenida y parte de esta comunidad, tejiendo un “Nosotres”. Aprecio el compartir, la coconstrucción de conocimientos y el cariño que me han brindado, especialmente a Loreto, Cande, Luis y Bruce. También agradezco la confianza de Alba, Amparo, Ausencia, Chepe, Edilberto, Edith, Fran León, Francis, Frida, Geovanni, Hugo, Indira, Isabel, Isaí, Joel, Manuela, Nancy, Ramón, Reyna, Ruve, Ulises y William. A mi comité tutorial, Limbania, Helda y Miriam, gracias por ser mis guías y por abrirme puertas y visiones en este camino. Por último, agradezco a quienes sumaron sus aportes y corrigieron este texto.
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