diciembre 2025, número 2, Volumen 39
Sistemas participativos de garantía en Latinoamérica: origen, prácticas y reflexiones

De la parcela al/la consumidor/a: la garantía ecológica que florece en Cochabamba

Alberto Cárdenas y German Jarro | Página 28
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Feria estacional: oferta de productos frescos con SPG. Fuente: Alberto Cárdenas.

Cómo los sistemas participativos de garantía están transformando la producción y el consumo en Bolivia

Los orígenes del SPG en Bolivia

En Bolivia, la historia de la producción «ecológica»(término utilizado en gran parte de la normativa boliviana) ha estado marcada por la paciencia y la persistencia. Aunque la Ley N.° 3525, de Regulación y Promoción de la Producción Agropecuaria y Forestal No Maderable Ecológica, fue promulgada en 2006, pasaron varios años antes de que su espíritu cobrara vida. Otro avance se dio en 2007, cuando se aprobó la Reglamentación del Sistema Nacional de Control de Producción Ecológica, que contiene elementos relevantes para la certificación de tercera parte y los SGP. No obstante, recién en 2012 se puso en marcha la Norma Técnica Nacional para la Producción Ecológica, que permitió implementar los sistemas participativos de garantía (o SPG) como una herramienta que cambió la manera en que se concibe la confianza entre quienes producen y quienes consumen alimentos ecológicos.

El objetivo de esta norma era claro: asegurar la calidad ecológica de los productos destinados al comercio local y nacional. Para hacerlo posible, el Gobierno central, a través del Consejo Nacional de la Producción Ecológica (CNAPE) y su Unidad de Coordinación (UC-CNAPE), trabajó junto a la FAO en un programa para impulsar la garantía ecológica bajo el sello SPG en 16 municipios del país. Las zonas elegidas representaban las tres grandes ecorregiones más importantes de Bolivia —Altiplano, Valles y Trópico—, que reúnen un mosaico de climas, culturas y modos de producción (Ley N.° 3525, 2006).

Al principio, la implementación de los SPG fue limitada. No existían suficientes experiencias previas ni marcos operativos claros; sin embargo, con el tiempo y el compromiso de las organizaciones, el proceso se consolidó. La Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia (Aopeb) y la FUNDACIÓN AGRECOL Andes fueron las primeras en lograr el registro de SPG para sus productores. Ambas instituciones apostaron por la agroecología como camino para fortalecer la economía familiar campesina, mejorar la salud alimentaria y conservar la tierra.

Hoy, los resultados hablan por sí mismos. A mediados de 2024, Bolivia contaba con 68 SPG vigentes. De los 340 municipios del país, 86 participan activamente en alguno de ellos, lo que representa a más de 500 comunidades y unas 1580 familias acreditadas (Choquecallata, 2024). Detrás de esas cifras hay rostros concretos: campesinos, transformadores, recolectores y consumidores que creen en una forma distinta de producir y alimentarse.

ECO Feria y BolSaludable: experiencias que inspiran

Entre las experiencias más inspiradoras se encuentran la ECO Feria Cochabamba, un espacio que lleva más de dos décadas tejiendo redes entre productores/as y consumidores/as. Nació en 2003 como una feria anual para promover productos ecológicos y, gracias al entusiasmo de sus participantes, pronto se transformó en un encuentro semanal. Con el tiempo, se consolidó como una asociación con personería jurídica propia y un modelo de referencia nacional e internacional.

La FUNDACIÓN AGRECOL Andes, con más de 20 años de trabajo en la producción ecológica familiar, fue clave para lograr en 2012 el registro oficial del SPG ECO Feria. Apenas unos meses después, en abril de 2013, se entregaron los primeros 12 certificados. Ese momento marcó un hito: la legalidad se alcanzaba sin renunciar a la legitimidad, un principio fundamental del movimiento agroecológico latinoamericano.

Feria estacional: oferta de productos frescos con SPG. Fuente: Alberto Cárdenas. 

Desde entonces, la ECO Feria ha renovado cada año el registro de su SPG gracias a la constancia y organización de sus miembros. Allí convergen productores/as, transformadores/as y comercializadores/as que, semana tras semana, ofrecen una diversidad de productos frescos —hortalizas, frutas, granos, hierbas— y transformados, junto con alimentos de recolección silvestre. Pero la ECO Feria no es solo un punto de venta, es también un espacio de aprendizaje y de encuentro. Los/as visitantes pueden participar en talleres, degustaciones y visitas guiadas, mientras estudiantes, ONG y grupos de productores/as de otras regiones acuden a conocer la experiencia.

Su proyección ha trascendido las fronteras bolivianas. Así como la ECO Feria forma parte activa del Grupo de trabajo Cambio Climático y Justicia (GTCCJ) a nivel nacional, en el plano internacional también participa del Foro Latinoamericano de SPG y del Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (Maela).  Su trayectoria ha servido de inspiración para otros grupos del departamento, como el SPG Cercado, impulsado junto al Gobierno Municipal de Cochabamba; el SPG PAS Sacaba; y el SPG Mi Llajta, conformado por productores/as de distintos municipios del departamento de Cochabamba. Todos/as ellos/as comparten una misma convicción: producir y consumir ecológicamente no solo es posible, sino sostenible y rentable.

De esa misma semilla nació una nueva iniciativa que amplió los horizontes de la comercialización agroecológica: BolSaludable, cuyo eslogan dice «Lazos de Bienestar».

Su origen se remonta a 2020, en plena pandemia, cuando la emergencia sanitaria obligó a repensar las formas de vender y consumir alimentos. En ese contexto, cuatro SPG —ECO Feria, Cercado, PAS Sacaba y Mi Llajta—, junto al grupo de mujeres Ricomida, decidieron unir fuerzas. Su meta era clara: mantener el flujo de alimentos ecológicos hacia la ciudad y, al mismo tiempo, fortalecer la articulación entre productores/as y consumidores/as. BolSaludable comenzó con la venta de productos a domicilio (lo que ahora se llama delivery) a través de un grupo de WhatsApp. Pero pronto creció y hoy cuenta con una tienda fija abierta al público, una feria sabatina donde los/as productores/as venden directamente sus productos, una pensión familiar que sirve almuerzos elaborados con ingredien- tes agroecológicos y un grupo de consumidores/as comprometidos/as que participa activamente en los procesos.

En promedio, más de 40 bolsas son entregadas cada semana y las ventas semanales alcanzan un equivalente a los 1000 dólares, un ingreso que se reparte directamente entre las familias productoras. Actualmente, 137 productores/as y transformadores/as con sello SPG forman parte de BolSaludable, cultivando alrededor de 51 hectáreas bajo manejo agroecológico. Su oferta semanal varía entre 200 y 250 productos, dependiendo de la temporada. Detrás de este esfuerzo están, sobre todo, mujeres. Cerca del 85 % de quienes participan son productoras que han aprendido no solo a cultivar, sino también a comercializar de forma directa, mejorando sus ingresos y fortaleciendo su autonomía económica. Su siguiente desafío es dar valor agregado a los productos, especialmente a los excedentes, y consolidar un sistema más completo dentro del circuito corto de comercialización.

El/la consumidor/a como protagonista y los desafíos de los SPG

En ambos casos —ECO Feria y BolSaludable—, hay un protagonista muchas veces invisible, pero esencial: el/la consumidor/a. Sin él/ella, ningún sistema de garantía tendría sentido. El SPG, a diferencia de los sistemas de certificación de tercera parte, se basa precisamente en la confianza y la participación.

Feria estacional: encuentro entre productores/as y consumidores/as ecológicos/as.
Fuente: Alberto Cárdenas.


Productora ecológica ofertando sus productos con SPG.
Fuente: Alberto Cárdenas.

Según la Norma Técnica Nacional, el/la consumidor/a es parte del Comité de Garantía que evalúa las unidades productivas familiares y da el visto bueno para otorgar la autorización de uso del sello de SPG. Por tanto, no es un actor pasivo que se limita a comprar: forma parte del proceso, observa, pregunta y decide. Sin embargo, en Bolivia todavía falta mucho para que el sello nacional SPG sea reconocido por la población. En los mercados y ferias es frecuente encontrar productos que se autodenominan «ecológicos» u «orgánicos» sin contar con respaldo alguno. Esa confusión no solo afecta a los/as productores/as comprometidos/as, sino que también debilita la confianza del/la consumidor/a. Por eso, fortalecer la educación y la comunicación en torno al SPG es una tarea urgente, pues solo así se podrá consolidar una cultura de consumo responsable y consciente. La ECO Feria y la FUNDACIÓN AGRECOL Andes, además de su trabajo local, han sido parte activa del Foro Latinoamericano de SPG, un espacio donde organizaciones de la región comparten experiencias, reflexionan, publican manifiestos y promueven los principios de la garantía participativa. En cada encuentro del Foro, Bolivia ha podido mostrar sus avances y también aprender de otras realidades, construyendo así una red regional que trasciende fronteras y refuerza la identidad del movimiento agroecológico.

A pesar de los logros, los desafíos son evidentes. A nivel nacional, la difusión del SPG sigue siendo limitada. Aunque existe una normativa vigente, pocos conocen su significado y sus beneficios. Falta una estrategia de comunicación sostenida que dé a conocer el sello nacional SPG, sus criterios y el valor que representa para los/as consumidores/as. También se requiere mayor apoyo del Estado mediante políticas que impulsen la promoción, el registro y la articulación de estos sistemas en todo el país. A nivel local, tanto la ECO Feria como BolSaludable enfrentan el reto de fortalecer su visibilidad. Requieren campañas de educación alimentaria, colaboraciones con redes de productores/as y consumidores/as, y una mayor presencia en redes sociales y otros medios digitales. Más allá de vender productos, buscan inspirar un cambio cultural que reconecte a las personas con la tierra y con quienes la trabajan. Otro desafío, quizá menos evidente, es el del trabajo aislado de algunas ONG. En ocasiones, cada institución se concentra en sus propios objetivos, sin mirar el bien común y el potencial de articulación colectiva. Inclu- so hay ONG vinculadas a la agroecología que todavía desconfían del sello SPG, confundiéndolo con la certificación de tercera parte, la cual es más costosa y técnicamente muy rígida, e incluso desadaptada a las realidades locales. Superar esa barrera implica compartir información, demostrar que el SPG es una herramienta accesible, y que su mayor fortaleza reside en la confianza y la participación de las propias comunidades.

Hoy, más de una década después de la puesta en marcha de la Norma Técnica Nacional, los SPG en Bolivia son mucho más que un instrumento de garantía: son una forma de construir relaciones basadas en la transparencia, la reciprocidad y el respeto por la naturaleza. En Cochabamba los mercados ecológicos ya no son una rareza, sino una alternativa sólida que une al campo con la ciudad. Cada bolsa de hortalizas agroecológicas vendida, cada consumidor/a que pregunta por el sello SGP, cada mujer productora que logra un ingreso digno, son componentes fundamentales de un mismo movimiento que crece silenciosamente.

En un país donde la agricultura familiar es la base de la alimentación, el avance de los SPG representa una revolución silenciosa, tejida desde abajo y sostenida por la confianza. No solo garantizan que lo que llega a la mesa sea saludable, sino que revalorizan el trabajo de quienes lo producen y fomentan un nuevo pacto social entre productor/a y consumidor/a. Como dice una productora de la ECO Feria: «El SPG no solo garantiza nuestros productos, garantiza nuestra forma de vida».

Alberto Cárdenas

Ingeniero agrónomo, coordinador del Programa Metropolitano de la Fundación AGRECOL

Andes. alberto.cardenas @agrecolandes.org

German Jarro

Ingeniero agrónomo, director ejecutivo de la Fundación AGRECOL

Andes. german.jarro@agrecolandes.org

Referencias

  • Choquecallata, V. (2024). Taller Nacional de formación de evalua- dores SPG [presentación PPT]. Chimore, Cochabamba: Coordi- nación UC CNAPE.
  • Ley N.° 3525, de regulación y Promoción de la Producción Agropecuaria y Forestal No Maderable Ecológica (Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras [Bolivia], 2006).

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