marzo 2025, Volumen 39, Número 1
Sabedores agroecológicos: voces, experiencias y aprendizajes

Relaciones de confianza como telar de procesos agroecológicos comunitarios: la experiencia del IALA Ixim Ulew y la comunidad de Tierra Blanca en Nicaragua

YEIMI YUNIETH MARTÍNEZ RODRÍGUEZ | Página 30
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Este escrito se propone reflexionar sobre los inicios, la complejidad y los miedos que conlleva la construcción de relaciones de confianza como un elemento flexible y vivo en los procesos de vinculación comunitaria, en el marco de una investigación-acción participativa (IAP). En particular, abordaremos los primeros acercamientos propuestos entre la comunidad de Tierra Blanca y el Instituto Agroecológico Latinoamericano (IALA) Ixim Ulew mediante diálogos en torno a memorias, vivencias y sentires que experimenté desde mi rol como investigadora y miembro del Instituto

En esta oportunidad, colocamos en el centro la confianza como un elemento clave para el sostenimiento de los procesos de vinculación comunitaria. Partimos de la experiencia vivida durante la iniciativa de IAP titulada “Campesina a Campesino: una metodología para tejer hilos entre el IALA Ixim Ulew y la comunidad de Tierra Blanca, Chontales, Nicaragua”, llevada a cabo en 2023 como parte de la Maestría en Agroecología de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur). Este proyecto buscó generar cercanía entre las comunidades y promover procesos de territorialización agroecológica.

Contexto de la relación entre el IALA y Tierra Blanca

Para comprender este trabajo de vinculación entre el IALA Ixim Ulew y la comunidad de Tierra Blanca, es importante contextualizar los antecedentes de su relación. El IALA Ixim Ulew fue fundado hace seis años como parte de la Red de IALA de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-Vía Campesina). Su misión es responder a las necesidades de formación agroecológica de las organizaciones de Centroamérica.

Tiene su sede en Nicaragua, bajo la coordinación de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), específicamente en la comarca de Tierra Blanca, municipio de Santo Tomás, Chontales. Sin embargo, el establecimiento del Instituto en este territorio se vio afectado por una serie de conflictos previos relacionados con la propiedad de la tierra, que fracturaron las relaciones con la comunidad. Durante cinco años, Tierra Blanca estuvo inmersa en confrontaciones directas por la disputa de los derechos sobre este espacio, lo que impidió que el Instituto pudiera iniciar su labor en un ambiente de armonía con la comunidad. Esta situación perduró hasta que las disputas finalizaron en 2018. Además, la falta de voluntad política para propiciar un acercamiento profundizó el distanciamiento entre el trabajo del Instituto y la comunidad. Estos desafíos se analizan a profundidad en la investigación antes mencionada, que también documenta la experiencia de implementar la primera etapa de la metodología Campesina a Campesino.

Esta metodología, vista como “un dispositivo de ensamblaje de agroecología(s), territorio(s) y sujeto(s) político(s)” (Val y Rosset, 2020), permitió dar las primeras puntadas en el tejido de relaciones entre ambas partes. Con esta breve contextualización buscamos reconocer a quienes hicieron posible el inicio de este proyecto, enfrentando los retos que ello implicó. Apostamos por recuperar el tejido comunitario roto durante las disputas en el territorio y restablecer la relación vecinal con el IALA.

Primeros acercamientos: tejiendo lazos de confianza

El acercamiento a la comunidad representó uno de los primeros desafíos dentro de la propuesta de investigación. Como investigadora y miembro del IALA Ixim Ulew, me hacía preguntas constantemente: ¿por dónde iniciar? ¿Qué decir? Me preocupaba cómo sería la recepción de la comunidad y si realmente existiría interés de las contrapartes.

En las investigaciones sociales clásicas, uno de los principales consejos es identificar a los actores clave, quienes suelen ser vistos como personas que responden a las necesidades, intereses y objetivos de la investigación desde la perspectiva de la persona investigadora. Este enfoque, no obstante, tiende a asignar un rol pasivo a los actores en el proceso de construcción del conocimiento. Sin embargo, en las propuestas de IAP, la investigadora asume un papel activo como facilitadora, replanteando las formas de relacionamiento y redefiniendo los roles dentro del proceso.

Aquí, las y los miembros de la comunidad participan de manera activa en cada etapa del trabajo, no solo profundizando y problematizando sus realidades, sino también transformándolas. Este enfoque requiere un ejercicio de cercanía y confianza que permita establecer diálogos abiertos y sinceros, un aspecto que fue esencial para lograr un acercamiento genuino en esta experiencia de investigación. A lo largo del camino recorrido, se identificaron dos momentos clave que marcaron los intentos por acercarse a la comunidad.

El contacto inicial

El primer acercamiento con la comunidad de Tierra Blanca se logró a través de instituciones como el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA). Estas instituciones estaban llevando a cabo una Escuela de Campo sobre Gestación Bovina en la finca de Julia Ruiz, una lideresa comunitaria. Este curso convocó principalmente a productores y productoras de la comarca Tierra Blanca, en su mayoría hombres. Durante una de las sesiones de la escuela, se permitió un espacio para presentar las razones de las visitas a la comunidad. Sin embargo, la mayoría de las personas asistentes mostraron poco interés en lo compartido, ya que estaban más enfocados en el contenido técnico de la escuela, orientado al mejoramiento productivo. Una excepción fueron doña Julia y Karla, dos de las tres mujeres que participaban en la escuela.

Ambas mostraron curiosidad y, en conversaciones posteriores, se mostraron dispuestas a participar en este primer esfuerzo por tejer alianzas entre la comunidad y el IALA.

La segunda visita

Durante la segunda visita, Bryan Vásquez, egresado de la segunda generación del IALA y parte del proceso de IAP, sugirió contactar a doña Johanna Hernández, quien había trabajado años atrás en labores de la finca del IALA. Al llegar a su casa, doña Johanna nos recibió con hospitalidad, compartiendo anécdotas, pláticas y risas. Aprovechamos este encuentro para explicarle los motivos de nuestra visita a la comunidad y a su hogar.

Doña Johanna comprendió la intención del proyecto, ya que era una de las pocas personas de la comunidad que había tenido contacto previo con el Instituto. A partir de ahí, comenzó a compartir lo que sabía sobre el IALA y nos conectó con su suegra, doña Josefa, una lideresa histórica de la comunidad. Doña Josefa nos ofreció un recorrido por Tierra Blanca, narrando su historia personal, profundamente entrelazada con la historia de la comarca.

Sin duda, ambas visitas fueron esenciales para establecer los primeros cimientos del proceso de investigación. Este avance fue posible gracias a un diálogo basado en la escucha plena, la sinceridad y el deseo mutuo de entender y ser entendido, elementos fundamentales para la construcción de confianza. Esta confianza, a su vez, resultó en participación y colaboración dentro del trabajo de investigación (Córdova, 2023). La relación entre la comunidad de Tierra Blanca y el IALA Ixim Ulew sigue siendo un gran desafío. Somos conscientes de que trabajar en contextos con un tejido social fracturado exige una lectura cuidadosa de lo que no se dice, un acercamiento a la intimidad de la historia comunitaria y el acceso a los “territorios de la memoria” (Martínez, 2024). Estas memorias sostienen las realidades y dinámicas del lugar, codificadas en sensaciones, símbolos y significados construidos en el espacio-tiempo.

En este contexto, los procesos de investigación requieren la creación de lazos basados en la confianza. Para ello, es importante acortar las distancias en el relacionamiento con las personas que conocen profundamente la comunidad y están dispuestas a contribuir a procesos de transformación con una visión colectiva y comunitaria. Estos individuos, a quienes llamamos “sabedoras y sabedores”, no solo comparten sus memorias personales, sino que forman parte de las memorias del territorio, ofreciendo sus conocimientos para construir nuevas realidades.

Mujeres protagonistas: liderazgo y transmisión de saberes agroecológicos

En nuestra investigación, la metodología de Campesina a Campesino fue central. Durante la primera etapa, nos enfocamos en conocer la realidad actual de la comunidad y revalorizar los saberes agroecológicos locales que aún se preservan. A través de esta metodología, observamos que las personas involucradas mostraron un interés que iba más allá de lo económico. Fueron principalmente las mujeres de la comunidad quienes lideraron el proceso, ayudándonos a identificar los recursos locales y a problematizar la situación de Tierra Blanca. Entre sus prioridades destacaron el cuidado de las cuatro áreas boscosas, consideradas los “pulmones” de la comunidad, y la protección del río Monota, una fuente esencial para la vida productiva y reproductiva de las familias de la zona. Uno de los momentos clave de la investigación fue un taller participativo de dos días, convocado en la sede del Instituto.

Este taller buscaba dar los primeros pasos en la implementación de la metodología de Campesina a Campesino y, simbólicamente, representó un encuentro intencionado para generar relaciones entre el IALA y la comunidad. La elección del Instituto como espacio para el taller le otorgó un significado especial, al ser un lugar históricamente en disputa. La convocatoria fue abierta a todas las personas de la comunidad: mujeres, hombres, jóvenes e infancias. Respondieron principalmente mujeres, que asistieron junto con sus hijas e hijos. Al finalizar el primer día, doña Johanna se acercó emocionada, expresando cuánto le había gustado e interesado el taller. Tanto ella como doña Julia Ruiz mostraron entusiasmo y resaltaron la importancia de invitar a otras personas de la comunidad a participar. Sin embargo, al día siguiente confesaron apenadas: Fíjese que le conté a varios acerca de lo que estuvimos haciendo y por qué es importante, pero me dijeron: ¿Para eso? No voy a perder mi tiempo. Pero para nosotras es necesario.

Ellos solo ven dónde hay dinero de por medio. J. Hernández, comunicación personal, 19 de agosto de 2023 Por tanto, es necesario destacar el papel de las mujeres al frente de los procesos comunitarios. Su disposición para creer, su visión amplificada en la búsqueda de nuevas formas de construir la vida y su capacidad para ser puentes desde su liderazgo reconocido son esenciales. Estas mujeres, desde sus roles como campesinas que producen la tierra, parteras y maestras, contribuyen significativamente en la transmisión y recuperación de conocimientos que fomentan lazos en las relaciones vecinales y el aprendizaje común.

Últimas consideraciones

Desde esta experiencia de IAT, se reconoce la importancia de que los procesos comunitarios agroecológicos comiencen con la construcción de una visión colectiva basada en relaciones de confianza. La metodología de Campesina a Campesino demuestra su capacidad para recoger voces, memorias, prácticas y vivencias del territorio, confiadas a partir de relaciones de cercanía que se forjan a través del entendimiento mutuo. Estas conexiones se nutren de charlas, momentos compartidos, risas y, sobre todo, de la permanencia en el tiempo, sostenida por el respeto y la sinceridad al establecer vínculos significativos.

Yeimi Yunieth Martínez Rodríguez

Antropóloga, agroecóloga, miembro de la Comisión Pedagógica del IALA Ixim Ulew.

Correo: m.jeimi14@gmail.com

Referencias

  • Córdova, V. (2023). La confianza de las comunidades hacia las organizaciones de la sociedad civil: investigación para la acción. Comunalia.
  • Martínez, Y. (2024). Campesina a Campesino una metodología para tejer hilos entre el IALA Ixim Ulew y la comunidad Tierra Blanca, Chontales, Nicaragua [tesis de Maestría en Agroecología, El Colegio de la Frontera Sur]. México.
  • Val, V., & Rosset, P. M. (2020). Campesina a Campesino: Educación campesina para la resistencia y la transformación agroecológica. Revista Brasileira de Educação do Campo, 5.

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